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  • Carlos Perez-Carracedo Lopez

Por qué no lloran los hombres


Por qué los hombres deberíamos llorar más!

Este artículo es especialmente personalista por pertenecer a ese grupo y género que por razones diversas nunca llora y quizá en estos tiempos que estamos viviendo llenos de tensiones y montañas rusas emocionales se nos haya escapado alguna lágrima que otra, razones suficientes hay seguro.

Pero entremos en el mundo de las lágrimas y la psicología que ellas esconden especialmente en el sexo masculino.

Debo decir que yo he tenido que aprender a dejarme llevar por las emociones para poder soltar el férreo control al que las sometía por genética, cultura, por apariencias sociales por vergüenza, por educación, por disciplina, por todos esos motivos equivocados que hace que no logremos soltarnos, dejar que las emociones fluyan a través de nuestras lágrimas sin que eso signifique debilidad sino todo lo contrario fortaleza, confianza en uno mismo.

Lo cierto es que desde muy temprana edad se nos ha educado para controlar nuestras emociones y no llorar, especialmente a los chicos, cuantas veces nos han reprendido por llorar por ser un signo de debilidad, “los chicos no lloran, deja de llorar ahora mismo”!

Es evidente que el mundo de las lágrimas es amplio y no siempre se llora por lo mismo y en nuestro caso con muy poca frecuencia y no me estoy refiriendo al tipo de lágrima por los óxidos que libera cuando cortamos la cebolla que llegan a nuestros ojos produciendo la irritación y la lágrima.

Pero amigos, compartiréis conmigo cuando después de llorar la sensación de descarga, de alivio, de libertad es una sensación sanadora y lo cierto es que desde el punto de vista físico realmente es así.

Con las tensiones de la vida, especialmente en los últimos tiempos se van acumulando factores negativos en nuestro cerebro en forma de hormonas segregadas que por acumulación necesitan ser eliminadas o evacuadas, normalmente lo hacemos de forma inconsciente y fisiológica por la orina o por el sudor, todos hemos sentido que bajo altas presiones empezamos a sudar y de repente nos entran ganas de orinar, pues bien las lágrimas son una forma de evacuar de limpiar de eliminar los excesos hormonales producidos por situaciones de stress, tensión y situaciones de mucha carga emocional.

La composición química de las lagrimas emocionales son entre otros componentes prolactina, manganeso, serotonina, cortisol y adrenalina, todas estas hormonas regulan de alguna forma nuestro estado de ánimo y nuestro sistema parasimpático que ya sabéis va por libre.

Carga emocional negativa o positiva! Muchas veces podemos llorar por alegría, un extasís de satisfacción y placer , el principio fisiológico es el mismo por negativo que por positivo, pero la carga negativa es mucho más compleja y peligrosa en caso de retenerla.

Desde el punto de vista del lenguaje no verbal, que muchas veces alcanza el 90% de nuestra comunicación con otro ser humano, llorar identifica un rasgo muy obvio de que las cosas no van bien, de que alguien esta bajo mucha tensión, es un rasgo evidente de sufrimiento o que alguien esta desesperado por que le escuchen, por una necesidad imperiosa de atención cuando el lenguaje verbal ya no alcanza.

Cuantas veces en consulta cuando tratas a alguien con un alto indice de tensión emocional, al momento que se sienten arropados, con la seguridad suficiente en un entorno controlado, los guardas y soldados mentales que custodian y protegen nuestra psique se relajan y permiten que las lágrimas fluyan de forma natural, solo con ello ya todos nos sentimos mucho mejor, ya somos capaces de analizar la situación sin esa toxicidad acumulada a la que no le hemos permitido manifestarse en forma de lágrima, es una forma de superar los miedos y los duelos.

En realidad el acto de llorar es un acto de equilibrio emocional, un catalizador emocional, un sistema que tenemos para regular nuestras hormonas y nuestro estado de ánimo,

Ya no somos guerreros aunque tengamos el 10% de herencia genética Neanderthal, ya no necesitamos demostrar nuestra virilidad y fortaleza física, nuestro poder al enemigo y esconder nuestras emociones para que no se confundan con signos de debilidad ante una amenaza o ataque.

Formamos parte de una sociedad moderna, evolucionada, donde ya no hay diferenciación de género, donde el Homo Sapiens es justo eso, Sapiens.

El profesor Sideroff de la Universidad de California en Los Angeles de Ciencias de la Bioconducta en el departamento de psiquiatría dijo que “ los sentimientos tienen Energía” y que por tanto para regular su potencia debemos encontrar la forma de gestionarla para resolver los desequilibrios propios de un estado alterado.

Si tenemos hambre, comemos, si estamos tristes o heridos ……. Lloramos !

El hecho es que si no lo hacemos o aprendemos a hacerlo, habrá un montón de sentimientos, de energía que no tendrán una solución equilibrada y que por el contrario se pueden convertir en maneras bastante inapropiadas de gestión emocional con consecuencias no deseadas.

La única forma de conocernos a nosotros mismos es permitir que seamos vulnerables, es una gran verdad psicológica, de hecho es una de las formas en que nos permitiremos avanzar como hombres capaces y fuertes. Permitir ser vulnerables es un acto de fortaleza y valentía, de haber alcanzado un nivel superior emocional masculino.

Llorar es natural, forma parte de nuestra naturaleza como seres humanos, tampoco os pido que formemos un club de hombres alfa para llorar y liberar nuestras emociones como se hace en Japón en los Riu-Katsu, terapias grupales y reuniones especificas en este sentido.

Sirva este artículo para que nos mostremos más naturales, más amables con nosotros mismos, bajar un poco la guardia y dejar de controlar nuestras emociones con tanta disciplina y permitirnos ser vulnerables, abrirnos a nuestra inteligencia emocional para crecer, evolucionar, conectar mejor con nuestros seres queridos y resolver nuestros conflictos internos de forma equilibrada y sanadora.

Os pido un favor chicos, la próxima vez cuando llegue el momento no os reprimáis, llorar !


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